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Oscura transparencia


Un día me embarqué a tu lado,

solía ser un pasajero más,

hasta que fui un copiloto que amaba viajar.

 

Más cuando tu indiferencia

felicitaba mis vagos argumentos,

decreté dibujar y dirigir la ruta -no hay elección.

 

Desvelos, secretos que lastiman,

diálogos truncados -reeditados;

engranajes atascados, insolventes…

 

Aún habitan lágrimas axiomáticas

conservadas en mi silencio,

en este silencio que seguirá siendo

exclusivamente parte del acto final.

 

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego


Algunas veces cuando despertamos creemos que no es fácil proseguir, quizás la nostalgia nos atrapa justo cuando tenemos las ganas de recomenzar. Pues, la fragilidad de un sentimiento suele apoderarse de los recuerdos y así como la distancia se adueña del tiempo perdido, la fragilidad pretende quitar de tus objetivos la meta prioritaria.

 

Mi principal inquietud -siempre- fue saber ¿qué relación tiene la vida con el destino?
Coincidencias determinadas, circunstancias predestinadas y hasta teorías de voluntad pueden surgir en esta discusión; sin embargo, consecuentemente la vida se encarga de resolver algunos dilemas, la vida es quien se encarga de encajar y reconocer el presente.

 

Sí, la vida es tiempo presente que digiere la historia y le resta importancia a los condicionamientos que el destino pudo haberle puesto a tu camino.

 

La única fuerza que nos permitirá cumplir con los retos y metas establecidas es el miedo a fracasar, si esa fuerza que nos sorprende cada vez que frente a un espejo suele gritarnos con sabiduría: avanza que la casualidad no es una elección, avanza que la decisión es el estímulo real para continuar, avanza que la vida no es el destino obligado, avanza que la vida no es la herencia de contextos inusuales o inclinaciones conceptuales.

 

Como ley mandatoria debes saber que la vida sigue con o sin destino prefabricado, la vida sigue porque la confianza interna jamás te deja como un ser abandonado.

 

Finalmente, somos responsables de nuestra propia historia.

 

Posdata: Inspirado y dedicado en quien tiene ese don de recordarte que la transparencia del alma no sólo es de un niño…

 

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

A mitades


 

El destino, se precipita
a burlarse de lo establecido,
requerimientos –impuntuales…

 

Múltiples razones
como suficientes argumentos,
hoy, son nada; ayer, han muerto…

 

Un antes y dos después
–única historia–,
conservada en aducidas etiquetas.

 

Hace tiempo –banales cicatrices…

 

Sí, a mitades; pero, entera;
íntegramente lastimada
con la di-solución forzada…

 

Un pacto de silencio –indiferencia…

 

 

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

Los cuatro hombres de mi vida


Aun cuando la peor de las ingratitudes me han fastidiado la vida, están ellos para demostrarme que el destino sólo es parte de lecciones suspicaces; sí, de esa lección que amilanó mi alma como ruido impertinente -hipocresía; más la tristeza de confirmar el egocéntrico sin-sentido de unos cuantos usurpadores de ideales…

La historia continúa -los hombres de mi vida- están justo cuando los necesito para extenderme su mano, brindarme un abrazo y sonreírme sin fingimiento alguno; ellos son mi abuelo, papá, sobrino y por supuesto TÚ.
Cada uno con la mirada marcada en la experiencia, aprendizaje, innovación y lealtad.
Abuelo (Juan José): Tu avanzada edad no te detiene, sientes que el mundo no es nada más que un cúmulo de trivialidades -contadas cosas te sorprenden-. Sabes y tienes el coraje necesario para enfrentar adversas circunstancias. Lo que más recuerdo, tu frase “hay quienes merecen ser queridos”.
Papá (Ángel Rodrigo): Siempre me recuerdas que debo percatarme de aquellos que caminan a mi lado, más que nada tomar en cuenta quienes son los que te apalancan una caída y quienes son los que caminan sobre ti cuando te has equivocado. Lo que más recuerdo, tu frase “dañando se aprende”.
Sobrino (Roderick Emilio): La curiosidad y la manera de absorber enseñanzas me recuerdan que debo seguir siendo humilde y sentirme privilegiada de compartir contigo cada momento de sonrisas y abrazos interminables. Gracias por sorprenderme con tus nuevos descubrimientos, gracias por el valor y sinceridad absoluta que le pones a tu frase predilecta “mami-tía, te quiero mucho”
TU (ConTigo): Algunos adjetivos describen tu esencia: contemplativo (rebelde), reflexivo (pasional), solitario (indispensable), sensible (protector), valiente (leal), codicioso (inteligente), generoso (sereno), etc. Sin embargo, debo recalcar que tu alma reflexiva me conmueve, pues, sin arrepentimientos, un aviso impertinente dispondrá mi elocuencia “déjate ayudar” o “ya deja de ayudar”. No me percaté que te quería tanto; hoy, hasta tus excusas se vuelven inspiración.
Sin duda alguna, los cuatro hombres de mi vida no pueden ser descritos solamente en tres o cinco líneas persuasivas, pues ni siquiera mi existencia entera podrá retribuir la oportunidad que me dieron cuando decidieron que fuera una parte de ellos.

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

 


Encierro descartado,
pálida lluvia consumista, intrigante.

Como defensa inerte -tu indiferencia.

Encierro infernal,
perfecto insumo inacabado.

Recuento discontinuo,
pronóstico de un mito terminado.

Excusas,
sólo excusas desgarradas…

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

La del estribo


Lógico parecían las circunstancias

que aseguraba un comportamiento dual;

más, cuando las decisiones resistidas argumentaron imprudencias

quedó demostrado que para la teoría advertida

no se estimaron las diferencias aludidas…

 

Si en el planteamiento existía  un aviso previo

si en el resumen existían advertencias -motivos sin función,

entonces, sólo quiero preguntarte -soledad-,

¿por qué decidiste darle oportunidad al sentimiento?

 

Todo termina con una lágrima compartida

una derrota -nuestra derrota- ¿jugaste corazón…?

Como siempre hace presencia el silencio

aquel silencio que calcina -presume…,

y tu mirada, una mirada que describe un reclamo -hiriente.

 

Sabes que hubiera preferido estar contigo,

ser el soporte que tú eres para mí,

ser tu fuerza para continuar…

Pero, existe una necesidad de alejarnos -lo sé-

 

Nada, sólo brindemos por lo que nos queda

una pendiente negativa de una sostenida angustia;

algo presuntamente cierto -inusual,

algo que nos unirá para siempre -un adiós…

 

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego


Mi esperado niño:

Antes que la noticia se evidenciara, pude sentir que venías, lo vi en los ojos cristalizados de una mamá decidida, fuerte y emocionada. ¡Ay, si supieras que los antojos fueron compartidos  -respaldo de inspiración…!

Desde que pudieron fotografiarte, 5mm apenas tenías, bello amanecer. Fotografías no faltan, tenemos muchos mensajes, momentos, tejidos que abrigaran tu suave piel. Así, mientras la protección de mamá llega.

La emoción contagiante que los abuelos describen son impresos en detalles realistas, pues un sinnúmero de gorros, suéteres, escarpines, la cuna, el porta-retrato, etc. Tantas cosas in-imaginadas que nos has permitido vivir, como el simple hecho de escuchar tu corazón latir –si- late fuerte, tan fuerte…

Te esperamos para acariciarte el alma, pintar tus ilusiones, verte sonreír con los gestos que al contar cuentos harán tus abuelos, de seguro el vibrar de la música hará que levantes tu manos, aplaudirás las locuras que las tías inventarán. Pero, lo más importante recibirás el regazo más firme, el empujón más severo, la fortaleza de ejemplo, exactamente todo el amor posible de una mamá enérgica, orientada y vigilante.

Y, aunque a tu mamá no le gusten los secretos, te contaré unos cuántos, estructurados en poesía; te cantaremos melodías inéditas; te consentiremos incontables veces…

Así de frágil será tus primeros instantes –explorarás fuera de tu lugar preferido. No temas, nos encargaremos de reforzar y hacer realidad todas las frases de voluntad que te hemos brindado; en especial los dichos del abuelo, la sensibilidad de la abuela y una que otra impertinencia de las tías. Y sobretodo serás el principal motivo para escaparnos incontables veces a nuestra tierra Guasuntos.

Ahora, quiero que cumplas un pequeño deseo: “Levántate, necesitamos sentir que de frente ignoras las turbulencias. Inquieto –permítenos seguir sonriendo, porque desde que llegaste a nuestras vidas eres y serás nuestro consentido consentidor”.

Además, verte crecer, jugar con el movimiento de tus manitos e imaginarte todo un deportista y de aquellos deportes extremos: puenting, snowboarding o lo menos llamativo como el motocross será la voluntad de vida más enriquecedora que podremos asimilar.

Sólo queremos poder gritar: ¡Qué emoción… Confirmando la noticia más importante de nuestras vidas. Una vez más -una lágrima vale la pena. Has nacido mi vencedor…!

Soy Lilia, tu mayor admiradora.


Descargar programa completo desde http://es.scribd.com/doc/236420867/Programa-de-fiestas-Guasuntos-2014

Programa de fiestas Guasuntos 2014


 

Programación de festividades (17 y 18 de agosto) – Barrio Juventud 2014

barrioJuventud2014_2

Parámetro existencial


amor
Cuando el fin se aproxima -nos reinventamos-
De la nada surge un cómplice furtivo,
nos reúne para fundirnos en una misma piel.

 

Hablemos de rumbos -sin reclamos,
citemos juramentos para desquiciar al destino.

 

No sólo -pretendamos- llegar mañana,
impregnemos la ocasión -aroma sin detalles,
motivo deliberante -aire- compartido bajo la lluvia.

 

Huellas de protesta -justa vivencia,
la narración develará la incógnita grabada.

 

Somos los protagonistas de un temor insuperable…
Así, somos -simples almas de volátil tesitura.

 

Sin embargo, nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,
sobre todo cuando descansamos -almohada intervenida.

 

Por todos esos sueños compartidos, y
exageradamente visibilizados como rumbos diferentes,
siento que nuestra despedida es la que nunca terminaría
porque en cada intento de olvido se reconstruye -el deseo.

 

 

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego