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Repentinamente lo examino


Autorretratándote Oct 27

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Oscura transparencia


Un día me embarqué a tu lado,

solía ser un pasajero más,

hasta que fui un copiloto que amaba viajar.

 

Más cuando tu indiferencia

felicitaba mis vagos argumentos,

decreté dibujar y dirigir la ruta -no hay elección.

 

Desvelos, secretos que lastiman,

diálogos truncados -reeditados;

engranajes atascados, insolventes…

 

Aún habitan lágrimas axiomáticas

conservadas en mi silencio,

en este silencio que seguirá siendo

exclusivamente parte del acto final.

 

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

A mitades


 

El destino, se precipita
a burlarse de lo establecido,
requerimientos –impuntuales…

 

Múltiples razones
como suficientes argumentos,
hoy, son nada; ayer, han muerto…

 

Un antes y dos después
–única historia–,
conservada en aducidas etiquetas.

 

Hace tiempo –banales cicatrices…

 

Sí, a mitades; pero, entera;
íntegramente lastimada
con la di-solución forzada…

 

Un pacto de silencio –indiferencia…

 

 

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

Nombre impropio


Encierro descartado,
pálida lluvia consumista, intrigante.

Como defensa inerte -tu indiferencia.

Encierro infernal,
perfecto insumo inacabado.

Recuento discontinuo,
pronóstico de un mito terminado.

Excusas,
sólo excusas desgarradas…

Autor: Lilia Quituisaca-Samaniego

La del estribo


Lógico parecían las circunstancias

que aseguraba un comportamiento dual;

más, cuando las decisiones resistidas argumentaron imprudencias

quedó demostrado que para la teoría advertida

no se estimaron las diferencias aludidas…

 

Si en el planteamiento existía  un aviso previo

si en el resumen existían advertencias -motivos sin función,

entonces, sólo quiero preguntarte -soledad-,

¿por qué decidiste darle oportunidad al sentimiento?

 

Todo termina con una lágrima compartida

una derrota -nuestra derrota- ¿jugaste corazón…?

Como siempre hace presencia el silencio

aquel silencio que calcina -presume…,

y tu mirada, una mirada que describe un reclamo -hiriente.

 

Sabes que hubiera preferido estar contigo,

ser el soporte que tú eres para mí,

ser tu fuerza para continuar…

Pero, existe una necesidad de alejarnos -lo sé-

 

Nada, sólo brindemos por lo que nos queda

una pendiente negativa de una sostenida angustia;

algo presuntamente cierto -inusual,

algo que nos unirá para siempre -un adiós…

 

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

Parámetro existencial


amor
Cuando el fin se aproxima -nos reinventamos-
De la nada surge un cómplice furtivo,
nos reúne para fundirnos en una misma piel.

 

Hablemos de rumbos -sin reclamos,
citemos juramentos para desquiciar al destino.

 

No sólo -pretendamos- llegar mañana,
impregnemos la ocasión -aroma sin detalles,
motivo deliberante -aire- compartido bajo la lluvia.

 

Huellas de protesta -justa vivencia,
la narración develará la incógnita grabada.

 

Somos los protagonistas de un temor insuperable…
Así, somos -simples almas de volátil tesitura.

 

Sin embargo, nos aferramos a esperarnos,
acariciándonos el alma al evitarnos,
sobre todo cuando descansamos -almohada intervenida.

 

Por todos esos sueños compartidos, y
exageradamente visibilizados como rumbos diferentes,
siento que nuestra despedida es la que nunca terminaría
porque en cada intento de olvido se reconstruye -el deseo.

 

 

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

Singular aviso


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Convirtiendo la imaginación que despierta,
existencia amilanada,
sin demostración definida -continua realidad.

No me detengo a mencionar sentencias,
cuando te pierdes en el silencio más obvio,
como respuesta a un singular sentimiento.

Oh!, cuando te miro sonreír -dulce encanto.

¿Tiempos difíciles? Inexistentes contigo,
un beso, un abrazo -tus palabras…,
pregón reiterativo como antesala indomable.

Así, nos comportamos, cuál improvisada aceptación,
será que antes de todo esto, ¿estuvimos Tu y Yo?
Dejando pendiente una estructurada decisión…

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

Tu camino, mi destino


Art Factory's Mobiliario

Interrogante inusual -estado sentimental.
Nada puedo contestar, quizá tu silencio, y
la despedida -argumenten la respuesta.

Mientras, tanto seamos indiferentes a la tristeza
esa tristeza influyente que nuestras miradas reflejan.

¡Cuántas lunas compartidas, implícito despertar delirante..!
A su debido tiempo -engranajes que no calzan.

Llegará el día, nuestra mirada reflejará -sentimientos.
¿De qué servirá querernos tanto?

Resumiendo la inesperada situación -valió la pena la escapada-
historia, momentos, minutos -nuestros recuerdos-

Al final, escondido como una tardía pretensión aparece -tu camino,
está bien, nos escapamos, así suele ser -mi destino.

Autor: Quituisaca Samaniego Lilia

¿Por qué, razones?


 
Retornando, -entrelazados ¿Quiénes?
Sensación asimilada, dudas menospreciadas, confundidas.
 
Panorama inquieto, cumpliendo una promesa -no pensada;
Inventándonos la soledad -por hacernos compañía…
 
Así, nos quedaremos -jugarretas destinadas
prediciendo nada más -un acontecimiento…
 
Ocaso pálido, implicaciones de conjeturas casi reales,
característica especial de un reniego analizado.
 
Dejando por escrito tres palabras, claves -generadas,
porque inconfesable es el cariño que se ha introducido en el alma.
 
Más, no me incomoda tu silencio, pero cuánto me duele tu ausencia…!
 
La noche se acaba, la ruta establecida ha terminado;
tres lágrimas de involuntaria revelación se cristalizan,
provocando un desasosiego aparente,
sin embargo, las recoges de forma apresurada -lástima…
 
Gestos de impronta desafiada, impertinentes
argumentos de inusual cordura -detienen un adiós-
Por ahora, cuestiones no definidas de imponente criterio -amor.
 
Autor: Lilia Quituisaca Samaniego

De modo distinto


Aunque nada cierto pareciera,
sin control estás -sentimiento…

Y, ¿si te empiezo a querer?, me preguntaba,
demasiado tarde, respondió el corazón…,
porque -ya lo quieres-

Pues algo distinto sucedió
y muy pesar de no saber lo que en verdad sientes,
me atreví a quererte…
¿Desde hoy? -No lo creo- fue hace tiempo.

Aunque jamás vuelva a verte,
y esos rumbos a tomar sean distintos,
siempre, siempre te llamaré VIDA.

Autor: Lilia Quituisaca Samaniego.